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Octubre 14, 2016
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Tratamiento del dolor crónico de espalda (lumbalgia) con terapias mentales

Investigadores de las universidades de Washington, en Seattle y de Pittsburgh, Estados Unidos, reportaron en JAMA y en JAMA Internal Medicine los resultados de la evaluación de terapias mentales como tratamiento del dolor crónico de espalda (lumbalgia).

El estudio de la Universidad de Washington utilizó dos modalidades, reducción del estrés mediante concentración mental (mindfulness) y terapia conductual cognitiva.

Los autores concluyeron que en adultos con dolor de espalda (lumbalgia) el tratamiento con una u otra de las modalidades mentales, en comparación con manejo usual, resultó en mayor mejoría del dolor y de las limitaciones funcionales a 26 semanas.

El estudio de la Universidad de Pittsburgh evaluó la eficacia de un programa mente/cuerpo y llegó a la conclusión que a corto plazo el programa mejora la función y a largo plazo el dolor actual más severo. La mejoría funcional, sin embargo, no fue sostenida.

Mirados en conjunto los resultados de los dos estudios y de las modalidades de terapia mental de la lumbalgia crónica, sugieren que es hora de pensar en terapias no farmacológicas, diferentes a fisioterapia, para tratar un problema que afecta millones de personas, sobre todo adultos mayores y cuyo manejo sigue siendo frustrante.

Solamente en Estados Unidos 65 millones de personas sufren de lumbalgia crónica y muchos sienten que han ensayado todo: fisioterapia, analgésicos, infiltraciones o inyecciones. Incluir el poder de la mente puede ser una solución, de acuerdo con los estudios citados.

Contexto

El dolor crónico, incluyendo la lumbalgia o dolor crónico de la parte baja de la espalda, es una de las condiciones más frecuentes de consulta, particularmente en adultos mayores. El dolor crónico se asocia a incapacidad y costos sustanciales.

El manejo del dolor crónico, particularmente en los adultos mayores, es complicado porque intervienen cambios fisiológicos relacionados a la edad, comorbilidades y limitación de los recursos terapéuticos, así como numerosas barreras como efectos adversos e interacciones de los medicamentos y carencia de entrenamiento de los profesionales. El uso (mejor abuso) de opiáceos se ha convertido en un problema serio de salud pública.

Factores psicosociales pueden jugar un papel importante en el dolor y en la incapacidad física y psicosocial asociada.

Por esas razones es importante voltear la mirada hacia terapias no farmacológicas que arrastren el poder de la mente sobre el cuerpo en búsqueda de alivio del dolor.

Estudio de la Universidad de Washington

Las intervenciones terapéuticas consistieron en terapia conductual cognitiva (entrenamiento en cómo cambiar los pensamientos y conductas asociadas al dolor) y en reducción del estrés basada en concentración mental o mindfulness (entrenamiento en meditación y concentración mental y yoga).

Los autores asignaron de manera aleatoria 342 adultos de 20 a 70 años de edad con dolor de espalda moderado de al menos 3 meses de duración a una de tres opciones durante 8 semanas: reducción del estrés mediante concentración mental, terapia conductual cognitiva o manejo o cuidado habitual o usual.

A 26 semanas de seguimiento los dos tipos de intervención alcanzaron tasas de mejoría significativamente más altas que el cuidado habitual en relación a limitación funcional (meditación 61%, terapia conductual cognitiva 58% y cuidado habitual 44%) y en relación al dolor de espalda (meditación 44%, terapia conductual cognitiva 45%, cuidado habitual 27%).

Los beneficiarios de los programas mentales pudieron en 6 meses levantarse con más facilidad de una silla, subir escaleras y ponerse las medias y mostraron menos irritabilidad y menor probabilidad de quedarse en casa en cama por el dolor.

Estudio de la Universidad de Pittsburgh

Los investigadores denominaron el programa “mente/cuerpo” que es básicamente similar al programa de reducción del estrés mediante meditación o concentración mental.

El estudio involucró 282 pacientes de 65 o más años de edad que fueron asignados de manera aleatoria al programa mente/cuerpo o a educación en salud. Los grupos de intervención y de control recibieron un programa grupal de 8 semanas y 6 sesiones mensuales.

Los resultados fueron evaluados utilizando el puntaje en el Cuestionario de Incapacidad de Roland y Morris.

Como se mencionó el programa mente/cuerpo mejoró la función a corto plazo y a largo plazo el dolor más severo. Los autores sugieren que estudios adicionales se enfoquen a lograr sostenibilidad de la mejoría funcional.

Referencias:

JAMA 315:1240-1249, Marzo 22/29, 2016
JAMA 315:1236-1237, Marzo 22/29, 2016
JAMA Internal Medicine 176:329-337, Marzo, 2016
JAMA Internal Medicine 175:338-339, Marzo, 2016

Palabras clave: Neurología; Ortopedia; Fisioterapia; Psiquiatría; Psicología; Dolor de espalda crónica; Lumbalgia crónica; Terapias Mentales; Meditación concentrada; Terapia conductual cognitiva; Yoga

© EMSA-SALUDHOY, Octubre, 2016
(SA)

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